Desde el Albergue Covadonga compartimos y celebramos la valoración de la Red FACIAM ante la noticia del inicio del proceso de regularización de personas migrantes en situación administrativa irregular, que será abordado próximamente en el Consejo de Ministros.
Este anuncio supone un avance necesario -aunque tardío- que vuelve a poner de manifiesto que la movilización social y la participación activa de la ciudadanía sí generan cambios reales. Más de 800 colectivos y 700.000 firmas ya lo reclamaban en 2022 como una cuestión de justicia social.
Desde el ámbito social conocemos de primera mano que regularizar es integrar: permite el acceso a la sanidad, la educación, el empleo, la protección social y el ejercicio pleno de derechos y deberes como ciudadanos y ciudadanas. Retrasar estos procesos solo aumenta la exclusión, el sufrimiento y el riesgo de sinhogarismo.
Prevenir el sinhogarismo también pasa por políticas de regularización e integración adecuadas. Muchas personas migrantes acaban siendo expulsadas del sistema social por la falta de vías normalizadas de incorporación administrativa
Las personas migrantes forman parte de nuestra sociedad y de su riqueza. Es urgente sacarlas de los discursos de odio y avanzar hacia modelos de acogida, convivencia y participación social, basados en la dignidad y los derechos humanos.
Una sociedad que integra es una sociedad más justa, más pacífica y con mayor bienestar para todas las personas.